DWAR de WAW

 

Sobrenombres: Dendra Dwar; Rey de Waw; Rey de los Perros o Señor de los Perros; el Tercero.

 

 

La Historia de Dwar

 
 
 
 
 
 
 
Dendra Dwar nació en Horm en Waw, la Isla de los Perros, en el año 1949 de la Segunda Edad (S.E.). Los primeros momentos de su vida fueron difíciles, pues era hijo de un sencillo pescador wôlim y se vio obligado a trabajar a la edad de siete años. El trabajo le endureció para los desafíos a los que tendría que enfrentarse, y le hizo olvidarse de su madre Ombril, que había muerto al darle a luz.
En el año 1965 S.E., el K’prur (regente) de Hent desembarcó en Waw y quemó Horm. Los buques del K’prur persiguieron de forma implacable a los barcos pesqueros wôlim y los hundieron a todos, salvo a los pocos que lograron esconderse en las cavernas marinas situadas en las montañas de la costa occidental de Waw. El joven Dwar, su hermano Dwem y su padre Dendra Wim escaparon, pero una herida le costó a Wim la vida varias semanas más tarde. Dwar juró vengarse del ataque a su pueblo y del asesinato de su amado padre.
Descubriendo que su propio pueblo no contaba ni con la habilidad ni con las armas necesarias para vencer a Hent, Dwar navegó hacia el norte hasta Wôl, el bello reino en el que habitaban la mayor parte de las tribus wôlim. Allí aprendió las vías del bosque y de los campos, y se convirtió en un diestro guerrero. El joven luchó en las campañas wôlim contra los pueblos Brôdan y Ts'dan del este. Se convirtió en explorador, trabajando con los sabuesos de guerra que aterrorizaban a los ligeramente armados enemigos de sus mentores.
La fascinación de Dwar por la maquinaria de guerra no le hizo evitar otros métodos más poderosos para lograr su venganza, y en 1969 S.E. entró en una arcana escuela dedicada a las antiguas artes mágicas. Estudiando bajo la vigilancia del sacerdote Embra Slil, Dwar se convirtió en mago.
Dwar se convirtió en Señor de los Perros en 1980 S.E. Rodeado por un contingente pequeño pero efectivo, arrebató la ciudadela de Alk Waw al regente del K’prur, estableciendo un punto de apoyo en la remota península del sudeste de Waw. Los guerreros del K’prur asediaron la fortaleza, pero los bosques circundantes estaban plagados de manadas de enormes perros que los mantuvieron a raya durante un año. Los intentos por quemar el bosque fallaron, y una serie de inquietantes sucesos sobrenaturales sembraron la discordia entre los atacantes. En 1982 S.E., Dwar ordenó a sus guerreros romper el asedio y lanzó a sus hombres a la batalla. Actuando en coordinación con una manada de 2.000 sabuesos de guerra, aplastaron la estirpe del K’prur y dispersaron el ejército que había ocupado Waw durante diecisiete años. La isla fue reconquistada en menos de un mes.
Desafortunadamente para los wôlim, Dwar se estableció como señor supremo de la isla y se negó a convocar de nuevo el Consejo de Ancianos. Waw se convirtió en la Isla de los Perros, dominio del Rey de los Perros, y nadie se atrevió a desafiar sus duros edictos. Dwar afianzó su control durante los siguientes años, convirtiendo Horm en un puerto monumental y convirtiendo el bosque del sudoeste en una reserva para sus sabuesos.
Sin embargo, para saciar su deseo de poder y venganza, el Rey de los Perros proclamó ser heredero de todas las islas circundantes y de los reinos costeros, en particular el país peninsular de Hent al norte. Sus carpinteros construyeron una flota durante el siguiente año. Entre 1985 S.E. y 1998 S.E., los Guerreros-perro asolaron ciudades portuarias y aterrorizaron muchos kilómetros de costa. Todas las islas entre Waw y la zona continental -así como la gran isla de los elfos avar de Címóníemor al sur- fueron incorporadas al reino de Dwar. El Señor de los Perros alcanzó la cúspide de su poder y preparó a sus servidores para el asalto a Hent.
Justo entonces, Dendra Dwar desapareció. Con su alma consumida por la codicia y el odio, Dendra Dwar aceptó la oferta de inmortalidad y tomó un Anillo del Poder de Sauron de Mordor. Aunque sus ejércitos conquistaron Hent y arrasaron sus edificios y habitantes, el Rey de los Perros no pudo ser hallado en ningún sitio. El sobrino de Dwar, Dendra Swip, asumió el cargo de Señor de los Perros durante la celebración de la victoria que su tío tanto había deseado.
 
 
Dwar permaneció en Waw durante otros doscientos cincuenta y dos años a pesar de su aparente desaparición. Durante este período, manipuló la línea de sus herederos y goberné desde las sombras mientras residía en soledad en Alk Waw. Durante estos años hubo incesantes guerras, pues el pueblo de la Isla de los Perros llevó a cabo continuas campañas de saqueo y conquista. Sólo llegó la paz tras la partida de Dwar hacia Mordor en 2250 S.E.
Desde 2250 S.E. hasta 3262 S.E., Dwar vivió en Baraddúr en la Tierra Oscúra; donde crió a los lobos de guerra de Mordor. El fruto de su labor maldeciría Endor durante los siguientes siglos, pero la culminación de su trabajo no había llegado todavía. Cuando los númenóreanos de Ar-Pharazôn capturaron a Sauron, Dwar volvió a Waw.
El Rey de los Perros volvió a Mordor en 3320 S.E., un año después de que el Señor de los Anillos hubiera escapado de la Caída de Númenor y volviera a la Torre Oscura. Dwar reanudó su trabajo, preparándose para la inminente lucha contra los estados Dúnedain sucesores de Arnor y Gondor. La Guerra de la Ultima Alianza de Elfos y Hombres se llevó las vidas de los mejores y más terribles sabuesos de Dwar. La mayor parte perecieron en Dagorlad; los demás murieron en la defensa de Mordor o fueron perseguidos por los elfos y los humanos hasta las colinas cercanas. El mismo Dwar siguió el destino de Sauron, así que cuando Barad-dûr cayó y el Maligno perdió el Anillo Gobernante, el Señor de los Perros siguió a su maestro hasta las Sombras.
 
 
Dwar volvió a adoptar forma y despertó en el año 1051 de la Tercera Edad (T.E.). Aunque brevemente estuvo al lado del Señor Oscuro en Dol Guldur, voló hacia el este hasta Waw, durante ese mismo año.
Allí residió durante los siguientes quinientos ochenta y un años. Volviendo a asumir su cargo como poder supremo de Waw, el Rey de los Perros incitó a sus parientes a revelarse contra el extremadamente fuerte, aunque relativamente benévolo, yugo de Lochas Drus. Los colonos de la Isla de los Perros conquistaron Címéníemor en 1507 T.E. y Waw se declaró independiente ciento diez años más tarde. Irónicamente, Dendra Dwar II refundó el reino.
Sauron llamó a Dwar al Oeste en 1640 T.E. Con su trabajo finalizado en el este, el Rey de los Perros fue hacia Mordor con los demás Úlairi y comenzó a preparar el eventual regreso del Maligno. Dwar permaneció en la Tierra Oscura, criando horribles camadas de sabuesos de guerra hasta 2000 S.E., cuando participó en la toma de Minas Morgul por parte de los nazgûl. Se alojó en la conquistada capital de Ithilien hasta 2063 T.E.
El Rey de los Perros siguió a Sauron cuando fue hacia el este durante la Paz Vigilada (2063-2460 T.E.). Sus andanzas le llevaron a través del sudeste de Endor, donde reanudó su antiguo esfuerzo por subyugar a los pueblos de aquellas fértiles tierras. Su éxito, contrarrestado por los Magos Azules, Alatar y Pallando, no fue del todo completo. Cuando partió de nuevo hacia el Oeste en 2941 T.E., había mucho trabajo por hacer.
Dwar volvió a Mordor cuando Sauron abandonó Dol Guldur y volvió a entrar en la Tierra Oscura. Los Nazgûl se hicieron fuertes en Minas Morgul y se unieron a la reconstrucción de Barad-dûr, que comenzó en 2951 T.E. Cuando el trabajo estuvo acabado, volvió a criar lobos y sabuesos.
 
 
La siguiente tarea de Dwar, como para todos sus compañeros, se centró en la recuperación del Anillo Gobernante. Acompañó a sus hermanos Jinetes Negros hasta el Valle del Anduin, a través de Rohan, y hasta Eriador.
Cuando el grupo se dividió por los caminos del reino perdido de Cardolan, él fue hacia el norte junto al Rey Brujo y otros cuatro jinetes desde Andrath hasta Bree. Poco después, Ûvatha partió para unirse a Khamûl y los otros Jinetes, pero Dwar, el Rey Brujo, Akhôrahil, Indûr y Ren atacaron a la Compañía en la Cima de los Vientos y consiguieron herir a Frodo. Los Nazgûl persiguieron al huidizo Portador del Anillo y sus compatriotas hasta el Vado del Bruinen, pero las crecidas aguas encantadas frustraron sus esperanzas. Dwar, el tercero en alcanzar el río, sintió toda la fuerza del torrente y perdió a su montura.
El Señor de los Perros volvió a Mordor y reanudó la búsqueda del Anillo Unico durante los siguientes meses. Volando sobre una bestia maligna, se embarcó en una búsqueda infructuosa hasta la víspera del ataque sobre Gondor. Entonces, Dwar voló de vuelta a Mordor.
Se le asignó el ejército principal situado en Udûn, pero perdió la Batalla de los Campos del Pelennor, donde murió el Señor de los Nazgûl; sin embargo, tomó parte en el combate aéreo que tuvo lugar sobre la Batalla de Morannon, y en el subsiguiente vuelo e intento de intercepción del Portador del Anillo en el Monte del Destino. Finalmente, el Señor de los Perros halló su fin mientras volaba hacia el Orodruin, pues la destrucción del Anillo Gobemante eliminó a su propio Anillo del Poder y acabó con el último vinculo que lo unía a Eä.
 
 
Dwar era alto de estatura y poseía un constitución robusta. Sus pálidos ojos de color avellana y sus rasgos rubicundos tipificaban a los wôlim de Waw. Se protegía con una armadura mágica, hecha de ropas reforzadas con acero, teñida de gris, negro y blanco y que recordaba vagamente al color de un sabueso de guerra. Su yelmo encantado, con forma de estilizada cabeza de lobo, tenía los mismos colores.