AKHÔRAHIL

El Rey de Las Tormentas
 

 

Sobrenombre: Amigo del Señor (adunaico); Herudil (quenya); el Hechicero Ciego; el Rey Lejano; el Rey de las Tormentas; el Quinto.

 

 

La Historia de Akhôrahil

 
 
 
 
 
 
 
Akhôrahil, segundo de los señores númenóreanos caídos que sucumbiera bajo el potente sortilegio del Anillo Gobemante de Sauron, nació en una mansión situada algo por encima del curso del Nísinen en Númenor en el año 1888 de la Segunda Edad (S. E.) Su padre fue Ciryamir, hermano del tercer Amigo de Tar-Ciryatan, Ciryatir (lo que le convertía en primo de Er-Mûrazôr, el futuro Rey Brujo).
Akhôrahil, un joven ciertamente brillante, fue consentido desde niño, pues su familia gozaba de una gran riqueza y recibía muchos de los beneficios procedentes de las agresivos saqueos de Tar-Ciryatan en ultramar.
Ciryamir fue recompensado con la licencia de crear y administrar un reino númenóreano en la Tierra Media el mismo día en que su hijo cumplía quince años, y al año siguiente (1904 T.E.), la familia navegó hacia el este hasta el puerto de Hyam en el sudoeste de Endor. Desembarcaron en Año Medio y viajaron río Aronduin arriba hasta la recién construida ciudadela de
Marath Camadúnë (Q. "Torre de la Puesta de Sol Roja"; S. "Barad Carannún"). Allí, Ciryamir fundó el reino de Ciryatandor a lo largo del flanco norte de las Ered Laranor (S. "Montañas Amarillas"; "Orolanari"), convirtiéndose en un rey servidor de Númenor.
Akhôrahil amaba su nueva tierra y disfrutaba al contemplar el poder virtualmente absoluto que su padre ejercía sobre los pueblos súbditos de la zona. Como la mayoría de los seguidores adan de Ciryamir, asumió su superioridad sobre los demás y se enorgulleció de su nombre, como si fuera un título. El Amigo del Señor se volvió rico por derecho propio y comenzó a experimentar con encantamientos y hechizos.
Desafortunadamente, la sed de riqueza y poder del joven le llevó a codiciar el trono de su padre. Cada año de espera la dolía más que el anterior. Entonces, en 1918 S.E., Akhôrahil actuó dejándose llevar por sus deseos. Firmando un perverso plan con un envejecido sacerdote haradan, intercambió sus ojos por dos grandes gemas: los Ojos del Pozo. Estos artefactos le permitieron lanzar sortilegios mortales y convertirse en el más poderoso hechicero del reino. Akhôrahil llegó a controlar la mente de su padre y sembró tal desesperación en el rey Ciryamir que se quitó su propia vida.
Físicamente ciego, pero capaz de sentir mágicamente las cosas de la misma forma que lo hacía un hombre vidente, Akhôrahil ascendió al trono de Ciryatandor el primer día de 1919 S.E. Se autoproclamó Rey de las Tormentas y se casó con su hermana Akhôraphil en una semana. A continuación, ordenó un fuerte impuesto para aplacar a la corte númenóreana. Asegurado el control, el Hechicero Ciego procedió a armar su joven reino y conquistar las tierras vecinas a lo largo de la zona sur del Lejano Harad: invadió Chennacatt en 1929 S.E., Isra en 1933 S.E. y Kirmlesra en 1979 S.E. En 1999 S.E., sus ejércitos conquistaron Harshandat y reclamaron la orilla occidental de la amplia Bahía de Ormal.
Las campañas luchadas por los capitanes de Akhôrahil obligaron al Señor de los Anillos a moverse contra Ciryatandor. Un emisario viajó hacia el sur desde Mordor, ofreciendo al númenóreano una gran riqueza de conocimientos mágicos y una asombrosa promesa de inmortalidad.
Emocionado, el Hechicero Ciego aceptó el trato secreto del Señor Oscuro, traicionando de esta forma a su propio Rey Tar-Ciryatan. El pacto entre Ciryatandor y Mordor fue sellado cuando Akhôrahil aceptó el Anillo del Poder de Sauron en 2000 S.E. De este modo, el Rey de las Tormentas se convirtió en el quinto señor de los hombres en convertirse en Nazgûl.
 
 
La codicia de Akhôrahil le llevó a un rápido cambio de posición dentro de la corte de Barad Carannûn. Aunque siempre se le había considerado extraño, y aunque tanto sus sirvientes como su familia más inmediata le temían, el Rey de las Tormentas siempre se había relacionado con sus ayudantes y los miembros de su corte. Todo esto cambió a partir de 2000 S.E.
Akhôrahil se convirtió virtualmente en un recluso y, finalmente, su mujer huyó del reino con sus hijos, llevándoselos al puerto númenóreano de Elorna. Se inició una purga, y los hombres más cercanos al rey númenóreano murieron junto a los cortesanos que el Espectro del Anillo consideraba demasiado atrevidos o independientes. Nuevos gobernadores asumieron el control de las cinco provincias de Ciryatandor. Entre candilejas, Akhôrahil dirigía la cuidadosa metamorfosis de su reino, cuidándose mucho de molestar al monarca adan de Númenor. Los tributos continuaron fluyendo hacia el Oeste, allende el mar, hasta Armenelos. Además, durante los siguientes doscientos cincuenta años no tuvo lugar ninguna relación abierta con Mordor.
En 2250 S.E., el Rey de las Tormentas reinaba sobre un país súbdito que pretendía ser Dúnedain en apariencia pero que en realidad era númenóreano negro. Akhôrahil gobemaba en nombre del Señor de los Anillos un dominio que se extendía desde el Gran Mar (Belegaer) hasta la enorme Bahía de Ormal. Estas estratégicas tierras abarcaban todas las rutas que atravesaban las Montañas Amarillas, imprescindibles para llegar a los confines meridionales de la Tierra Media. La esperanza de Sauron de mantener a los Hombres del Oeste lejos del Lejano Harad se basaban en su Espectro sirviente, y las preparaciones para la conquista de Harad y las regiones de las costas este y norte del Mar de Ormal estaban casi completas cuando Akhôrahil se proclamó independiente de Númenor.
Tar-Atanamir el Grande de Númenor murió en 2221 S.E., y fue el primer rey del Oesternesse en morir sin pasar el cetro. Su muerte llevó a Tar-Ancalimon al trono y causó la renovación de los programas que Tar-Atanamir había abandonado durante los inseguros años anteriores a su fallecimiento. Tras reordenar Númenor, el nuevo rey centró su atención en sus colonias de Endor e intentó reafirmar su lealtad.
Su enviado especial a Ciryatandor llegó en la primavera de 2250 S.E.
Akhôrahil descubrió que el ansia de conquista de Númenor no había disminuido, y que Tar-Ancalimon planeaba aplastar a quienes intentaran gobemar en solitario en las tierras reclamadas por Númenor. El Nazgûl ordenó retener como rehén al enviado y renunció a los vínculos que le unían con la isla que le había visto nacer. Ciryatandor se convirtió en un aliado oficial de la Tierra Oscura.
Tar-Ancalimon pagó un rescate por su mensajero y procedió a planear la reconquista del territorio sometido por el Rey de las Tormentas.
En 2280 S.E., la misma armada que había reforzado Umbar, mandó una flota que desembarcó en Tulwang, sólo trescientos kilómetros al noroeste de la ciudadela del Espectro del Anillo. Akhôrahil envió un ejército para evitar el desembarco, pero llegó demasiado tarde. Los exploradores informaron de la toma de tierra y el capitán del Nazgûl ordenó la retirada a las colinas de su reino.
Desafortunadamente para la hueste de Akhôrahil, el contingente númenóreano se apresuró y la atrapó en las áridas tierras bajas cercanas al Oasis de Fult. Los Hombres del Oeste aplastaron a los endorianos, dejando la frontera occidental de Ciryatandor prácticamente sin defensas.
Akhôrahil huyó de su reino y fue hacia el norte para unirse a su señor en Mordor, antes de sufrir la decepción de ver su capital arrasada. Su huida acabó con el breve período de independencia de Ciryatandor, y preservó las perspectivas de mayor exploración por parte de los edain en el Lejano Harad y las tierras del sur.
Akhôrahil dirigó Nûrn en Mordor durante los siguientes novecientos ochenta y un años. El estado esclavo sirvió de granero de la Tierra Oscura, y el Rey de las Tormentas torturó a cualquier súbdito que pudiera amenazar los planes de Sauron. Su cruel gobiemo proporcionó un precioso alimento para los ejércitos de Sauron, que por entonces comenzaban a rebrotar. Enormes rebaños de bestias salvajes alimentaron las enormes hordas de orcos, mientras que el grano de los campos en tomo a Nûrnen nutrió a los hombres de Mordor.
La invasión de Ar-Pharazôn en 3261 S.E. interrumpió el armamento de Sauron, y el Maligno se vio obligado a rendirse al enfrentarse a los superiores ejércitos de los edain (3262 S.E.). El Maligno salió de la Tierra Oscura para evitar la destrucción de su reino a manos de los invasores nómenóreanos, lo que permitió a los Nazgûl esconderse. Mientras Sauron iba al Oesternesse encadenado, los Espectros del Anillo esperaban pacientemente su regreso.
Tras la Caída de Númenor en 3319 S.E. y la reaparición del Señor Oscuro en la Tierra Media, Akhôrahil volvió a su castillo en Luglûrak, en las costas meridionales de Nûrnen. Permaneció allí hasta 3429 S.E., cuando capitaneó la hueste de Nûrn dentro del ejército que asaltó Ithilien en Gondor.
Aunque la invasión tuvo éxito, la Última Alianza, bajo el mando de Gil-galad y Elendil, aplastó finalmente a las más poderosas fuerzas de Mordor y puso asedio a la Torre Oscura. Las defensas de Barad-dûr cedieron en 3441 S.E., y tanto Sauron como sus Nueve Espectros del Anillo desaparecieron en las Sombras mientras la Segunda Edad llegaba a su fin.
 
 
Akhôrahil tomó forma de nuevo en la Tierra Media en tomo a 1050 T.E., pero durante los siguientes quinientos noventa años residió en el Lejano Harad en Ny Chennacatt, en los desfiladeros septentrionales de las Montañas Amarillas.
Sauron le llamó para ir hacia el norte en 1640 T.E., y ordenó al Rey de las Tormentas volver a Nûrn y recuperar silenciosamente las fuerzas del feudo anticipándose al regreso del Señor Oscuro a Mordor.
Se unió a cuatro de sus hermanos y entró en Gorgoroth poco más tarde en el mismo año. Tras reconstruir lentamente las fortalezas del Señor Oscuro en la meseta adyacente de Nûm, el Señor Ciego recibió una visita del Rey Brujo en 1975 T.E.
El Señor de los Nazgûl llegó a Mordor tras la caída de su reino en Angmar, poco antes en ese mismo año. Reunió a los Úlairi y planeó los últimos movimientos apropiados para asegurar el hogar de su señor.
Durante los siguientes veinticinco años, reunieron sus fuerzas y prepararon un plan para sorprender la ciudad dúnadan de Minas Ithil. Los Jinetes Malignos atacaron en 2000 T.E., sorprendiendo a la valiente guamición gondoriana, pero sin conseguir tomar la ciudad. Entonces se inició un asedio de dos años. La última batalla, que culminó ante las destrozadas puertas de la ciudad con murallas de mármol, acabó con todos los defensores que quedaban. Minas Ithil y su Palantir cayeron en manos de los Espectros del Anillo en 2002 T.E., acabando con la última fortaleza que poseía el Reino Sur cerca de Mordor. Desde entonces, la Ciudad de los Rayos Lunares fue conocida como Minas Morgul
Akhôrahil permaneció en Minas Morgul hasta el final de la Tercera Edad. Aunque viajó frecuentemente tanto a Luglûrak en Nûrn como a Barad-dûr en Gorgoroth, el Rey de las Tormentas se mantuvo al lado de su capitán.
Los dos caídos señores númenóreanos compartían un pasado similar y gozaban con su mutua compenetración. Ambos eran hechiceros, de modo que es lógico que pasaran gran parte del tiempo juntos. Finalmente, y aunque sólo era el Quinto en rango dentro de los Nueve, Akhôrahil se convirtió en el más valioso lugarteniente del Rey Brujo.
 
 
En 3018 T.E., el Rey de las Tormentas tomó parte en la búsqueda del Anillo Gobemante y finalmente cabalgó con el Rey Brujo hasta las fronteras de la elusiva Comarca de Eriador.
El último y frustrado desplazamiento le llevó a través del Valle del Anduin, más allá de Isengard y hasta la Quebrada de Rohan, y después a través de Tharbad y Andrath hasta la tierra llamada Sûza.
Akhôrahil permaneció al lado del Señor de Morgul durante toda la búsqueda. Entró en Bree y fue uno de los cinco Úlairi que se enfrentaron a la Compañía en la Cima de los Vientos. Cuando los Nueve se reunieron en las Tierras Solitarias e intentaron interceptar a Frodo en el Vado del Brumen, Akhôrahil y su montura negra fueron las últimas en sumergirse en las turbulentas aguas invocadas por Elrond.
La lucha en el vado les costó a los Espectros del Anillo sus monturas, pero, más importante todavía, les costó un tiempo precioso. Obligado a regresar a Minas Morgul, el Rey de las Tormentas no volvió a encontrarse más con el Portador del Anillo. Los Nazgûl se retiraron y desde entonces dependieron de sus bestias malignas para transportarse. Akhôrahil y otros cuatro Jinetes Negros continuaron buscando el Anillo Unico desde el cielo, pero los demás prepararon a los guerreros de Sauron para la futura invasión de las Tierras Libres.
El Rey de las Tormentas fue uno de los cuatro Úlairi que tomaron parte en la épica Batalla de los Campos del Pelennor, y fue allí donde vio morir a su Señor a manos de Éowyn de Rohan. Tras la siguiente derrota y retirada, Akhôrahil huyó a Udûn y se unió a los siete restantes Nazgûl para el ataque contra el Ejército de los Pueblos Libres en Morannon.
No obstante, el ataque de los Jinetes Malignos desde el cielo y el subsiguiente combate con las grandes águilas fue interrumpido, pues Sauron descubrió que su destino estaba sellado salvo que los Espectros del Anillo pudieran detener a Frodo y Sam antes de que lanzaran el Anillo Único a los fuegos del Monte del Destino. Los ocho Nazgûl supervivientes volaron hacia el sur, pero nunca llegaron. El Anillo Gobemante, y todo lo que estaba atado a él, pereció en las mismas llamas donde había sido forjado. De esta forma, Akhôrahil salió de Eä.
 
 
Akhôrahil era fuerte y alto. Medía 2,01 metros de altura y era una figura físicamente poderosa, aunque no demasiado agraciada. Su ceguera contribuía a su, ya de por sí, aire reservado, lo que le confería una imagen altiva. Aún así, estaba orgulloso de su cara enjoyada y nunca se preocupó por oscurecer las hermosas joyas que reemplazaban a sus ojos perdidos. Las ropas blancas y las armaduras grises siguieron sien do sus prendas favoritas, incluso después de transformarse en Espectro del Anillo. Le sentaban bien con su yelmo de mithril plateado, que servía como corona de Ciryatandor.
La mujer de Akhôrahil, su hermana Akhôraphil, dio a luz a siete hijos, pero sólo tres de ellos (Lôkhazôr, Arkhahil y Undaphel) sobrevivieron a la infancia, aunque ninguno de ellos representó ningún papel importante en la historia de Arda.