REYES DE GONDOR

La Línea Austral

*******

Elendil *3440 S.E.

Isildur *3440 S.E.

Anárion *3440 S.E.

Meneldil 158 T. E.

Cemendur 238 T.E.

Eärendil 324 T.E.

Anardil 411 T.E.

Ostoher 492 T.E.

Rómendacil I (Tarostar) *541 T.E

Turambar 667 T.E.

Atanatar I 748 T.E.

Siriondil 830 T.E.

E Tarannon Falastur 913 T.E.

Tarciryan T.E.

Eärnil I *936 T.E.

Ciryandil *1015 T.E.

Hyarmendacil I (Ciryaher) 1149 T.E.

Atanatar II 1226 T.E.

Narmacil I 1294 T.E.

Calmacil 1304 T.E.

Rómendacil II (Minalcar) 1366 T.E.

Eldacar, depuesto en 1437 T.E.

Castamir el Usurpador *1447 T.E.

Eldacar, vuelto al trono. 1490 T.E

Aldamir *1540 T.E.

Hyarmendacil II (Vinyarion) 1621 T.E.

Minardil *1634 T.E.

Telemnar 1636 T.E.

Tarondor 1798 T.E.

Telumehtar Umbardacil 1850 T.E.

Narmacil II *1856 T.E.

Calimehtar 1936 T.E.

Ondoher *1944 T.E.

Eärnil II 2043 T.E.

Eärnur *2050 T.E.

Aquí llega a su término la línea de los Reyes, hasta que fue restaurada por Elessar Telcontar en 3019.

El reino fue entonces regido por los Mayordomos.

(Los * indican que el rey murió en combate).

 
 
Reyes de Gondor
Los Herederos de Anárion
 
 
 
 
   
Los Comienzos
   
asdaSDasdddasadsdasdas
Hubo treinta y un reyes en Gondor después de Anárion, que fue muerto ante las murallas de Barad-dûr. Aunque la guerra nunca cesó en las fronteras, durante más de mil años los Dúnedain del Sur ganaron en riqueza y poder por tierra y por mar hasta el reinado de Atanatar II, que fue llamado Alcarin el Glorioso. No obstante, ya habían aparecido signos de decadencia; porque los altos hombres del Sur se casaban tarde y sus hijos eran escasos. El primer rey que no tuvo hijos fue Falastur, y el segundo, Narmacil I, el hijo de Atanatar Alcarin.
  Fue Ostoher, el séptimo rey, el que reedificó Minas Anor. En este tiempo los hombres salvajes del Este atacaron a Gondor por primera vez. Pero Tarostar, hijo de Ostoher, los derrotó y los expulsó, y recibió el nombre de Rómendacil, el "Vencedor del Este". Sin embargo, más adelante fue muerto en batalla por nuevas hordas de Hombres del Este. Fue vengado por su hijo Turambar, que ganó amplios territorios en el este.
  Con Tarannon, el duodécimo rey, empezó la línea de los Reyes de los Barcos, que construían navíos y extendieron el dominio de Gondor a lo largo de las costas hacia el oeste y al sur de las desembocaduras del Anduin. Para conmemorar sus victorias, Tarannon recibió la corona con el nombre de Falastur, "Señor de las Costas".
  Eärnil I, el sobrino que lo sucedió, reparó el viejo puerto de Pelargir, y construyó una gran flota. Sitió por mar y por tierra a Umbar, y la tomó, y la convirtió en un gran puerto y fortaleza del poder de Gondor. Pero Eärnil no sobrevivió mucho tiempo a su triunfo. Se perdió con muchos barcos y hombres en medio de una tormenta no lejos de Umbar.
  Ciryandil, su hijo, continuó la construcción de navíos; pero los Hombres de los Harad, conducidos por los señores expulsados de Umbar, atacaron con gran poder esa fortaleza y Ciryandil cayó en batalla en Haradwaith.
  Durante muchos años Umbar fue sitiada, pero el poder marítimo de Gondor impidió que la tomasen. Ciryaher, hijo de Ciryandil, esperó su oportunidad y cuando hubo reunido suficiente fuerza, descendió desde el norte por mar y por tierra, y cruzando el Río Harnen, sus ejércitos derrotaron por completo a los Hombres de los Harad, y los reyes de Harad tuvieron que reconocer el dominio de Gondor (1050). Ciryaher recibió entonces el nombre de Hyarmendacil,
"el Vencedor del Sur".
  Ningún enemigo se atrevió a retar el poder de Hyarmendacil durante el resto de su prolongado reinado. Fue rey por ciento treinta y cuatro años, el más largo reinado de la Línea de Anárion con una sola excepción. En ese entonces Gondor alcanzó la cima de su poder. El reino se extendía hacia el norte hasta Celebrant y los bordes australes del Bosque Negro; al oeste hasta el Aguagris; al este hasta el mar interior de Rhûn, al sur hasta el Río Harnen, y desde allí a lo largo de la costa hasta la península y el puerto de Umbar. Los Hombres de los Valles del Anduin reconocieron su autoridad; y los reyes de Harad rendían homenaje a Gondor, y sus hijos vivían como rehenes en la corte. Mordor era una tierra desolada, pero era vigilada por grandes fortalezas que guardaban sus pasos. Así llegó a su fin el linaje de los Reyes de los Barcos.
  Atanatar Alcarin, hijo de Hyarmendacil, vivió con gran esplendor. Pero Atanatar amaba la tranquilidad y no hizo nada por conservar el poder que había heredado, y el temperamento de sus dos hijos era de igual temple. La decadencia de Gondor empezó antes que él muriera, y sin duda fue advertida por sus enemigos. Se descuidó la vigilancia de Mordor.
  No obstante, sólo en los días de Valacar sucedió el primer gran mal en Gondor: la guerra civil de la Lucha entre Parientes, en la que hubo gran pérdida y ruina que nunca pudieron repararse por entero.
   
 
La Lucha Entre Parientes
   
  Minalcar, hijo de Calmacil, era hombre de gran vigor, y en 1240 Narmacil, para deshacerse de preocupaciones, lo nombró Regente del reino. Desde ese momento, gobernó en Gondor en nombre de los reyes hasta que sucedió a su padre. Tenía sobre todo una inquietud: los Hombres del Norte. Habían crecido mucho en número durante la paz provocada por el poder de Gondor. Los reyes los favorecieron, pues eran los más próximos en parentesco entre los Hombres inferiores a los Dúnedain; y les concedieron vastas tierras más allá del Anduin al sur de Bosque-verde el Grande, para que sirvieran de defensa contra los Hombres del Este. Porque en el pasado los Hombres del Este habían atacado casi siempre la planicie que se extendía entre el Mar Interior y los Montes de Ceniza.
  En los días de Narmacil I, esos ataques se reanudaron, aunque con escasa fuerza al principio; pero el regente supo que los Hombres del Norte no siempre eran fieles a Gondor, y algunos se sumaban a las fuerzas de los Hombres del Este. Por tanto, en 1248, Minalcar condujo a una gran fuerza y entre Rhovanion y el Mar Interior derrotó a un gran ejército de los Hombres del Este y destruyó todos sus campamentos y colonias al este del Mar. Tomó entonces el nombre de Rómendacil.
  A su regreso Rómendacil fortificó la orilla occidental del Anduin hasta la desembocadura del Limclaro, y prohibió que ningún extranjero descendiera por el Río más allá de Emyn Muil. Él fue quien edificó los pilares de las Argonath a la entrada de Nen Hithoel.
  Pero como tenía necesidad de contar con hombres y deseaba fortalecer la frontera entre Gondor y los Hombres del Norte, tomó a muchos de ellos a su servicio y concedió a algunos un alto rango en sus ejércitos.
  Rómendacil dio muestras de favor especial a Vidugavia, que lo había ayudado en la guerra. Se llamó a si mismo Rey de Rhovanion, y era por cierto el más poderoso de los príncipes del Norte, aunque su propio reino estaba entre el Bosqueverde y el Río Celduin.
  En 1250 Rómendacil envió a su hijo Valacar como embajador para que habitara un tiempo con Vidugavía y se familiarizara con los Hombres del Norte. Pero Valacar excedió los designios de su padre. Llegó a amar las tierras septentrionales y se casó con Vidumavi, hija de Vidugavia.
  Fue este matrimonio lo que desencadenó más tarde la guerra de la Lucha entre Parientes.Porque era cosa inaudita hasta entonces que el heredero de la corona o hijo alguno del Rey se casara con alguien de una raza menor y extranjera. Había ya rebelión en las provincias del sur cuando el Rey Valacar llegó a viejo. Además, no estaban dispuestos a aceptar como señor al un hijo de este enlace, Eldacar, había nacido en un país extranjero.
  Por tanto, cuando Eldacar sucedió a su padre, hubo guerra en Gondor. Pero no fue fácil despojarle de su herencia. A la estirpe de Gondor, sumaba el espíritu intrépido de los Hombres del Norte. Era apuesto y valiente, y no parecía que envejeciese más prontamente que su padre. Cuando los confederados conducidos por los descendientes de los reyes se levantaron contra él, los resistió hasta que se le agotaron las fuerzas. Por último fue sitiado en Osgiliath, y allí estuvo largo tiempo hasta que el hambre y las más grandes fuerzas de los rebeldes lo hicieron salir, dejando la ciudad en llamas. En ese sitio e incendio la Torre de la Bóveda de Osgiliath quedó destruida, y la palantír se perdió en las aguas.
  El trono en lugar del rey legítimo fue ocupado por Castamir, nieto de Calimehtar, hermano menor de Rómendacil II. No sólo era uno de los más cercanos por la sangre a la corona; era también quien más secuaces tenía entre los rebeldes; porque era el Capitán de los Barcos y contaba con el apoyo de la gente de las costas y de los grandes puertos de Pelargir y Umbar.
Castamir no había ocupado el trono mucho tiempo cuando mostró que era un ho mbre altivo y poco generoso. Era en verdad un hombre cruel, como lo había demostrado por primera vez en la toma de Osgiliath. Fue causa de la muerte de Ornendil, hijo de Eldacar, que había sido capturado; y la matanza y la destrucción habidas en la ciudad por orden suya excedieron con mucho las necesidades de la guerra. Esto se recordó en Minas Anor y en Ithilien; y allí el apoyo a Castamir disminuyó todavía más cuando se vio que cuidaba muy poco las tierras y que sólo pensaba en las flotas.
Pero Eldacar esquivó a sus enemigos, y fue al Norte, en busca de sus parientes de Rhovanion. Allí muchos se le unieron, tanto de los Hombres del Norte al servicio de Gondor, como de los Dúnedain de las partes septentrionales del reino.
Había sido rey sólo diez años, cuando Eldacar avanzó con un gran ejército desde el norte. Hubo una gran batalla en Lebennin en los Cruces del Erui, donde se derramó con abundancia la mejor sangre de Gondor. El mismo Eldacar mató a Castamir en combate; pero los hijos de Castamir escaparon, y con otros de su parentela y muchas gentes de las flotas resistieron largo tiempo en Pelargir. Cuando hubieron reunido allí todas las fuerzas que pudieron, se hicieron a la vela y se establecieron en Umbar. Levantaron allí un refugio para todos los enemigos del rey, y un señorío independiente. Umbar estuvo desde ese momento en guerra con Gondor durante mucho tiempo. No fue nunca otra vez completamente sometida hasta los días de Elessar; y la región del Sur de Gondor se convirtió en tierra disputada entre los Corsarios y los Reyes.
Después del retorno de Eldacar, la sangre de la casa real y de las otras casas de los Dúnedain se mezcló aún más con la de los Hombres menores. Porque muchos de los grandes habían muerto en la Lucha entre Parientes; mientras que Eldacar favorecía a los Hombres del Norte con cuya ayuda había recuperado la corona, y Gondor se repobló con los muchos hombres que venían de Rhovanion.
Al principio esta mezcla no apresuró la decadencia de los Dúnedain como se había temido; pero la mengua continuó, como antes. Porque la causa era sin duda la Tierra Media misma, y la lenta retirada de los dones de los Númenóreanos después de la caída del País de la Estrella. Eldacar vivió hasta los doscientos treinta y cinco años, y fue rey durante cincuenta y ocho, de los cuales pasó diez en el exilio.
 
El Comienzo de La Decadencia
 
El segundo y más grande mal le advino a Gondor durante el reinado de Telemnar, el vigésimo sexto rey, cuyo padre, Minardil, hijo de Eldacar, fue muerto en Pelargir por los Corsarios de Umbar. Poco después hubo una peste mortal transportada por los vientos oscuros venidos del Este. El Rey y sus hijos murieron, y parte del pueblo de Gondor, especialmente los que vivían en Osgiliath. Entonces, por la fatiga y la escasez de los hombres, la vigilancia de las fronteras de Mordor fue abandonada, y las fortalezas que guardaban los pasos quedaron vacías.
Más adelante se advirtió que estas cosas sucedían mientras la Sombra se hacía cada vez más profunda en el Bosqueverde; muchas criaturas malignas reaparecieron entonces, signos del despertar de Sauron. Es cierto que los enemigos de Gondor sufrieron también, pero Sauron sabía esperar. Cuando el Rey Telemnar murió, los Árboles Blancos de Minas Anor también se marchitaron y murieron.
Tarondor, su sobrino, que lo sucedió, plantó un vástago en la ciudadela. Él fue quien mudó el sitio del trono a Minas Anor de manera permanente, pues Osgiliath estaba ahora desierta en parte, y empezaba a mostrar síntomas de ruina. Tarondor, que accedió joven al trono, fue de todos los Reyes de Gondor el que tuvo un más largo reinado, pero poco más pudo conseguir que reordenar el reino, y renovar poco a poco sus fuerzas.
Telumehtar, hijo de Tarondor, recordando la muerte de Minardil y perturbado por la insolencia de los Corsarios reunió sus fuerzas y en 1810 tomó Umbar por asalto. Los reyes volvieron a dominar en Umbar por un tiempo. Telumehtar añadió a su nombre el titulo de Umbardacil. Pero Umbar se perdió otra vez y cayó en manos de los Hombres de Harad.
El tercer mal fue la invasión de los Aurigas, que minaron las fuerzas menguantes de Gondor en guerras que duraron casi cien anos. Los Aurigas eran un pueblo, o una confederación de múltiples pueblos, que venía del Este; pero eran más fuertes y estaban mejor armados que ningún otro que hubiera aparecido antes. Viajaban en grandes carromatos, y sus capitanes luchaban en cuadrigas. Agitados, como se supo después, por emisarios de Sauron, atacaron de repente a Gondor, y el Rey Narmacil II murió en batalla más allá del Anduin en 1856 El pueblo de Rhovanion oriental y austral fue sometido a esclavitud; y las fronteras de Gondor se retiraron por ese tiempo hasta el Anduin y las Emyn Muil. En este tiempo los Espectros del Anillo volvieron a Mordor.

Calimehtar, hijo de Narmacil II, ayudado por una rebelión en Rhovanion, vengó a su padre con una gran victoria sobre los Orientales en Dagorlad en 1899, y por algún tiempo el peligro quedó eliminado.

Fue durante el reinado de Araphant en el Norte, y de Ondoher, hijo de Calimehtar, en el Sur, que ambos reinos volvieron a consultarse después de una separación y un silencio muy largos. Porque por fin entendieron que un cierto poder y una cierta voluntad estaba dirigiendo el ataque desde múltiples sitios sobre los sobrevivientes de Númenor. Fue en ese tiempo cuando Arvedui, heredero de Araphant, se casó con Fíriel, hija de Ondoher (1940). Pero ninguno de estos dos reinos pudo enviar ayuda al otro; porque Angmar volvió a atacar a Arthedain al mismo tiempo que los Aurigas reaparecían con grandes fuerzas.
Muchos de los Aurigas se encaminaron al sur de Mordor y se aliaron con los hombres de Khand y del Cercano Harad; y en medio de este gran ataque que llegaba a la vez desde el norte y el sur, Gondor estuvo a punto de sucumbir.
En 1944 el Rey Ondoher y sus dos hijos, Artamir y Faramir, cayeron en la batalla al norte del Morannon, y el enemigo invadió Ithilien. Pero Eärnil, Capitán del Ejército Austral, obtuvo una gran victoria en el sur de Ithilien y destruyó el ejército de Harad que había cruzado el Río Poros. Apresurándose hacia el norte, reunió a cuantos pudo del Ejército Septentrional en retirada y atacó el campamento principal de los Aurigas mientras estaban de fiesta pensando que Gondor había sido vencida y que ahora no había más que recoger el botín. Eärnil tomó por asalto el campamento y puso fuego a los carromatos, y expulsó de Ithilien al enemigo, que huyó con gran desorden. Muchos de los que huyeron delante de él perecieron en las Ciénagas de los Muertos.
A la muerte de Ondoher y de sus hijos, Arvedui del Reino Septentrional reclamó la corona de Gondor, pero la petición fue rechazada de plano y la corona le fue conferida al victorioso Eärnil, ya que descendía en grado cercano con la familia real de Gondor
 
El Fin de La Línea de Anárion
 
En Gondor también sólo un rey siguió a Eärnil. Eärnil era un hombre sabio y nada arrogante, aun cuando, como a la mayor parte de los hombres de Gondor, el reino de Arthedain le parecía poca cosa, a pesar de la estirpe de sus señores. Envió mensajeros a Arvedui anunciándole que recibía la corona de Gondor de acuerdo con las leyes y necesidades del Reino Austral. Pero no olvidó la lealtad de Arnor ni deseó que los reinos de Elendil queden separados. Así se selló un pacto de ayuda entre los dos reinos.
Sin embargo, transcurrió mucho tiempo antes de que Eärnil se sintiera seguro e hiciera lo que había prometido. El Rey Araphant continuó resistiéndose a los ataques de Angmar con fuerzas cada vez menores, y lo mismo hizo Arvedui cuando lo sucedió; pero por último, en el otoño de 1973 llegaron mensajes a Gondor de que Arthedain estaba en un grave aprieto, y que el Rey Brujo preparaba un ataque definitivo contra él. Entonces Eärnil envió a su hijo Eärnur al norte con una flota tan rápidamente como pudo.
Demasiado tarde. Antes de que Eärnur llegara a los puertos de Lindon, el Rey Brujo había conquistado Arthedain y Arvedui había muerto. Pero cuando la flota de Gondor llegó a los Puertos Grises, hubo gran alegría y sorpresa tanto entre los Elfos como entre los Hombres. Tan grande era el calado y el número de las naves, que apenas encontraron albergue en los puertos, aunque tanto el Harlond como el Forlond también estaban colmados; y de ellas descendió todo un poderoso ejército. O así le pareció al pueblo del Norte, aunque no era ésta sino una reducida fuerza de todo el poderío de Gondor.
Entonces Círdan convocó a todos los que quisieran acudir desde Lindon o Amor, y cuando todo estuvo pronto, el ejército cruzó el Lune y marchó hacia el norte a desafiar al Rey Brujo de Angmar. Moraba entonces en Fornost, que había poblado con gentes malignas, usurpando la casa y el gobierno de los reyes. Pero era orgulloso, y no esperó a que el enemigo atacara su fortaleza, y le salió al encuentro creyendo que los arrojaría al Lune, como a otros antes.
Pero el Ejército del Oeste descendió sobre él desde las Colinas del Anochecer Oscuro, y hubo una gran batalla en la llanura entre Nenuial y las Lomas del Norte. Las fuerzas de Angmar ya cedían y se retiraban hacia Fornost, cuando el cuerpo principal de jinetes que habían rodeado las colinas descendieron desde el norte y los dispersaron en una fuga desordenada. Entonces el Rey Brujo, con todo lo que pudo recuperar del desastre, huyó hacia el norte, a las tierras de Angmar.
Antes de que pudiera llegar al refugio de Carn Dûm, la caballería de Gondor le dio alcance con Eärnur al frente. Al mismo tiempo una fuerza al mando de el Señor Elfo Glorfindel acudió de Rivendel. Entonces tan completa fue la derrota deAngmar, que ni un hombre ni un Orco de ese reino quedó al Oeste de las Montañas. Cuando todo estaba perdido, el mismo Rey Brujo apareció de repente, vestido de negro, con máscara negra, montado en un caballo negro. El miedo ganó a todos los que lo vieron; pero él escogió descargar todo su odio sobre el Capitán de Gondor, y con un grito terrible lanzó la cabalgadura contra él. Eärnur se le hubiera resistido, pero su caballo no pudo soportar la embestida, y giró y se lo llevó lejos antes de que hubiera podido dominarlo. Entonces el Rey Brujo rió, y ninguno de quienes lo escucharon pudieron nunca olvidar el horror de ese grito. Pero entonces Glorfindel se acercó montado en su caballo blanco, y aún mientras reía, el Rey Brujo dio media vuelta para huir y desapareció en las sombras. Porque la noche descendió sobre el campo de batalla, y el Rey Brujo se perdió, y nadie supo a dónde había ido.
Eärnur volvió entonces, pero Glorfindel, mirando la oscuridad que se espesaba, dijo: "No lo persigas! No volverá a esta tierra. Lejos está todavía su condenación, y no caerá por la mano del hombre". Así terminó el reino maligno de Angmar; y así se ganó Eärnur, Capitán de Gondor, el gran odio del Rey Brujo.
Fue así que durante el reinado de Eärnil, el Rey Brujo en su huida desde el Norte llegó a Mordor, y allí reunió a los otros Espectros del Anillo. En el año 2000 salieron de Mordor y pusieron sitio a Minas Ithil. La tomaron en el 2002 y se apoderaron de la palantír de la torre. Minas Ithil se convirtió en sitio de terror, y recibió el nuevo nombre de Minas Morgul. Mucha de la gente que quedaba todavía en Ithilien la abandonó entonces.
Eärnur era hombre semejante a su padre en valor, pero no en sabiduría. Reacio al matrimonio, no conocía otro placer que la lucha o el ejercicio de las armas. Parecía antes un campeón que un capitán o un rey, y retuvo su vigor y su habilidad hasta más avanzada edad que lo que era habitual. Cuando fue coronado en el 2043 el Rey de Minas Morgul lo desafió, reprochándole que no se hubiera atrevido a enfrentarlo en la batalla del Norte. Esa vez Mardil el Mayordomo contuvo la cólera del rey. Minas Anor, que era la ciudad principal del reino desde los tiempos del Rey Telemnar, y residencia de los reyes, se llamaba ahora Minas Tirith, una ciudad siempre en guardia contra el mal de Morgul.
Eärnur había empuñado el cetro sólo siete años cuando el Señor de Morgul lo desafió de nuevo y lo provocó diciéndole que a un timorato corazón juvenil había ahora sumado la debilidad de la vejez. Entonces Mardil ya no pudo disuadirlo, y Eärnur cabalgó con una pequeña escolta de caballeros hasta las puertas de Minas Morgul. Nada más se supo de cuantos integraron esa cabalgata.
Como no había testigos de la muerte del Rey, Mardil el Buen Mayordomo rigió Gondor en nombre del Rey por muchos años.
Ahora bien, los descendientes de los reyes eran pocos. Habían disminuido mucho en número durante la Lucha entre Parientes, de modo que no era posible encontrar pretendiente alguno de la sangre de los reyes. Por tanto, aunque los años se prolongaban, el Mayordomo siguió gobernando Gondor, y la corona de Elendil estaba en el regazo del Rey Eärnil en las Casas de los Muertos, donde Eärnur la había dejado.
 
 
 
 
Volver a Historia de la Tierra Media
Ir a Historia de Gondor II
Ir a Página Principal