Los Reyes de Arnor

Los Herederos de Elendil

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Elendil * 3441 S.E.

Isildur * 2 T.R.

Valandil 249

Eldacar 339

Arantar 435

Tarcil 515

Tarondor 602

Valandur * 652

Elendur 777

Eärendur 861*

Amlaith de Fornost 946

Beleg 1029

Mallor 1110

Celepharn 1191

Celebrindor 1272

Malvegil 1349

Argeleb I *1356

Arveleg I 1409

Araphor 1589

Argeleb II 1670

Arvegil 1743

Arveleg II 1813

Araval 1891

Araphant 1964

Arvedui 1975 **

** A la muerte de Eärendur las disputas entre sus tres hijos motivaron la separación del Reino de Arnor en tres estados Dúnedain independientes: Arthedain, el principal; Cardolan y Rudahur.La Línea de los herederos de Elendil sólo se mantuvo pura en Arthedain

*** Fin del Reino Septentrional.Después la línea de los Reyes, al no existir políticamente reino que sustentar, se mantuvo en los capitanes de los Dúnedain hasta los tiempos de Aragorn Elessar.

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Los Capitanes de Arnor

Aranarth 2106

Arahael 2177

Aranuir 2247

Aravir 2319

Aragorn I *2327

Araglas 2455

Arahad I 2523

Aragost 2588

Aravorn 2654

Arahad II 2719

Arassuil 2784

Arathorn I *2848

Argonui 2912

Arador *2930

Arathorn II *2933

Aragorn II 120.C.E.

Todas las fechas se corresponden a la Tercera Edad, excepto cuando se indica algo diferente.

El símbolo "*" que antecede a algunos nombres indica que ese Rey/Capitán murió en batalla.

 
El Reino en el Exilio de Arnor
Los Herederos de Elendil
 
 
 
 
La Historia del Reino del Norte
 
Después de Elendil e Isildur hubo ocho Altos Reyes en Arnor. A la muerte de Eärendur, por causa de disensiones entre sus hijos, el reino se dividió en tres: Arthedain, Rhudaur y Cardolan.
Arthedain se encontraba en el noroeste e incluía la tierra entre el Brandivino y el Lune, y también la tierra al norte del Camino Grande hasta las Colinas del Tiempo.
Rhudaur estaba al nordeste y se extendía entre los Páramos de Etten, las Colinas del Tiempo y las Montañas Nubladas, pero incluía también las tierras llamadas el Angulo, entre el Fontegris y el Sonorona.
Cardolan estaba al sur y sus limites eran el Brandivino, el Aguagris y el Camino Grande.
En Arthedain la línea de Isildur se mantuvo y perduró, pero no tardó en interrumpirse en Cardolan y Rhudaur. Hubo allí a menudo disputas entre los reinos que apresuraron la declinación de los Dúnedain. El principal motivo de las contiendas era la posesión de las Colinas del Tiempo y la tierra del oeste hasta Bree. Tanto Rhudaur como Cardolan querían apoderarse de Amon Sûl (la Cima del Tiempo), que se alzaba en la frontera entre ambos reinos; porque en la Torre de Amon Sûl se guardaba la Palantír principal, y las otras dos estaban en poder de Arthedain.
Fue a comienzos del reinado de Malvegil de Arthedain cuando el mal llegó a Arnor. Porque en ese tiempo el reino de Angmar se encontraba en el norte, más allá de los Páramos de Etten. Sus tierras se extendían a ambos lados de las Montañas, y había allí muchos hombres malvados, y Orcos, y otras criaturas salvajes. El señor de esa tierra era conocido como el Rey Brujo, pero no se supo hasta más tarde que era en verdad el jefe de los Espectros del Anillo, que había ido al norte con el propósito de destruir a los Dúnedain en Arnor, tarea asequible y quizás posible porla desunión existente en Arnor, mientras que Gondor se mantenía fuerte.
En los días de Argeleb, hijo de Malvegil, como no quedaban descendientes de Isildur en los otros reinos, los reyes de Arthedain volvieron a reclamar todo Arnor. Rhudaur se opuso. Allí los Dúnedain eran pocos, y el poder estaba en manos de un jefe malvado de los Hombres de la Colina, que tenía un pacto secreto con Angmar. Por tanto, Argeleb fortificó las Colinas del Tiempo; pero fue muerto en batalla con Rhudaur y Angmar.
Arveleg, hijo de Argeleb, con ayuda de Cardolan y Lindon, expulsó al enemigo de las Colinas y por muchos años Arthedain y Cardolan se mantuvieron fuertes en una frontera a lo largo de las Colinas del Tiempo, el Camino Grande y el curso inferior del Fontegris.
Un gran ejército salió de Angmar en 1409 y, cruzando el río, penetró en Cardolan y rodeó la Cima del Tiempo. Los Dúnedain fueron derrotados y Arveleg recibió la muerte. La Torre de Amon Sûl fue quemada y arrasada; pero la palantír se salvó y fue llevada en retirada a Fornost. Rhudaur fue ocupada por Hombres malévolos sometidos a Angmar y los Dúnedain que se quedaron allí fueron muertos o huyeron al oeste. Cardolan fue asolada.
Araphor, hijo de Arveleg, no había alcanzado la madurez todavía, pero era valiente y con ayuda de Círdan rechazó al enemigo de Fornost y las Lomas del Norte. Un resto de los fieles entre los Dúnedain de Cardolan resistió también en Tyrn Gorthad (las Quebradas de los Túmulos) o se refugiaron en los bosques que se extendían por detrás. Los túmulos de Tyrn Gorthad fueron levantados en los días de la Primera Edad por los antepasados de los Edain, antes de que cruzaran las Montañas Azules y penetraran en Beleriand. Por tanto, esas colinas fueron reverenciadas por los Dúnedain después de su regreso; y allí tuvieron sepultura muchos de sus señores y sus reyes.
Se dice que durante un tiempo Angmar fue sometida por los Elfos que venían de Lindon; y de Rivendel, porque Elrond envió ayuda por sobre las Montañas desde Lórien. Fue en ese entonces cuando los Fuertes que habían vivido en el Ángulo (entre Fuentegris y el Sonorona) huyeron por el oeste y el sur a consecuencia de las guerras y el miedo a Angmar, y porque la tierra y el clima de Eriador, especialmente en el este, habían empeorado y se hicieron inhóspitos.
En los días de Argeleb II llegó la peste a Eriador desde el sureste, matando a la mayor parte del pueblo de Cardolan, especialmente en Minhiriath. Los Hobbits y todas las otras gentes sufrieron mucho, pero la peste fue decreciendo mientras avanzaba hacia el norte, y no afectó demasiado las partes septentrionales de Arthedain.
El fin de los Dúnedain de Cardolan ocurrió en este tiempo, y los malos espíritus salidos de Angmar y Rhudaur entraron en los túmulos desiertos y se instalaron allí.
En 1974 el poder de Angmar se hizo fuerte otra vez, y el Rey Brujo descendió sobre Arthedain antes que terminara el invierno. Ocupó Fornost y rechazó a la gran mayoría del resto de los Dúnedain más allá del Lune; entre ellos estaban los hijos del rey. Pero el Rey Arvedui resistió hasta el final en las Lomas del Norte, y luego huyó hacia el norte con algunos miembros de la guardia.
Por un tiempo Arvedui se ocultó en los túneles de las viejas minas de los Enanos, cerca del lejano extremo de las Montañas, pero al fin el hambre lo obligó a buscar la ayuda de los Lossoth, los Hombres de la Nieve de Forochel. Los habitantes del páramo helado le ayudaron a pasar el invierno y cuando los primeros deshielos llegaron, Círdan envión un esquife para rescatar al rey y las Palantir que había rescatado del saqueo de Fornost. El destino quiso que una tempestad de hielo y nieve acabase hundiendo el esquife con todos sus ocupantes. Así pereció en el helado mar del norte el último rey de Arthedain y con él se hundieron las codiciadas Piedras Videntes.
El pueblo de la Comarca sobrevivió, aunque la guerra pasó como un viento sobre ellos, y la mayoría huyó a esconderse. Enviaron en ayuda del rey a algunos arqueros que nunca más retornaron; y otros fueron también a la batalla en que Angmar fue vencida. Luego, en la paz que sobrevino, el pueblo de la Comarca se gobernó a sí mismo y prosperó. Eligieron a un Thain (alcalde) en reemplazo del Rey; aunque durante un tiempo muchos continuaron esperando el retorno del Rey. El primer Thain de la Comarca fue un tal Bucca del Pantano.
Después de Arvedui el Reino del Norte llegó a su fin, pues los Dúnedain eran pocos ahora, y todos los pueblos de Eriador disminuyeron. No obstante, la línea de los reyes continuó con los Capitanes de los Dúnedain, de los cuales Aranarth, hijo de Arvedui, fue el primero. Arahael, hijo de Aranarth, fue criado en Rivendel, y después de él fueron criados allí todos los hijos de los capitanes; y también en ese sitio se conservaron las heredades de la casa: el anillo de Barahir, los fragmentos del Narsil (la mítica espada de Elendil), la estrella de Elendil y el cetro de Annúminas.
 
 
 
 
Los Capitanes Dúnadan
La Semilla de La Esperanza
 
 

Cuando el reino se deshizo, los Dúnedain pasaron a la sombra y se convirtieron en un pueblo secreto y errante.

Antes de que terminara la Paz Vigilante, las criaturas malignas empezaron a atacar Eriador o a invadirla en secreto. Aragorn I fue muerto por los lobos, que desde entonces hasta ahora siguieron siendo un peligro en Eriador.
En los días de Arahad I, los Orcos, que ocupaban desde hacía mucho tiempo y en secreto las fortalezas de las Montañas Nubladas, con el propósito de bloquear todos los accesos a Eriador, salieron de pronto a la luz.
En el 2509 Celebrían, esposa de Elrond, viajaba a Lórien cuando fue detenida en el Paso del Cuerno Rojo. Los Orcos atacaron repentinamente, desmembrando la escolta, atraparon a Celebrían y se la llevaron. Sus hijos gemelos Elladan y Elrohir fueron tras ella y consiguieron rescatarla, pero no antes de que la atormentaran y recibiera una herida ponzonosa. Fue llevada de regreso a Imladris, y aunque Elrond le curó el cuerpo, ya no se sentía contenta en la Tierra Media, y al año siguiente se encaminó a los Puertos y cruzó el Mar.
Más adelante, en los días de Arassuil, los Orcos, que se multiplicaban otra vez en las Montañas Nubladas, empezaron a asolar las tierras, y los Dúnedain y los hijos de Elrond lucharon contra ellos. Fue en este tiempo cuando una gran banda avanzó tanto hacia el oeste, que al fin penetró en la Comarca, y fueron entonces expulsados por Bandobras Tuk.
Hubo quince Capitanes antes de que naciera el decimosexto y último, Aragorn II, que fue Rey de Gondor y de Arnor a la vez. Era el orgullo y la maravilla de la Línea Septentrional que, aunque habían perdido el poder y el número de sus miembros había menguado a través de múltiples generaciones, la sucesión de padre a hijo nunca quedó interrumpida.
Además, aunque la duración de la vida de los Dúnedain decrecía de continuo en la Tierra Media, después del fin de los reyes la mengua era aún más rápida en Gondor, y muchos de los Capitanes del Norte alcanzaban a vivir todavía dos veces la edad de los Hombres, y mucho más que aun los más viejos de entre nosotros. Aragorn en verdad vivió hasta los ciento noventa años, más que ninguno de ese linaje desde el Rey Arvegil; pero en Aragorn Elessar se renovó la dignidad de los reyes de antaño.